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Torre Sur,
Consultorio 1-B,
Centro Médico ABC
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Nuevamente con el gusto de participar en cursos académicos con el fin de difundir el conocimiento y capacitar a médicos en el tratamiento de las lesiones de mano.  Me honró participar los días 13 y 14 de noviembre del 2015 en el "4to foro regional: actualidades en el tratamiento de lesiones de mano" organizado por el Colegio de Ortopedia y Traumatología de Tijuana y la Sociedad Mexicana de Cirugía de Mano de Occidente con los temas: Lesiones ligamentarias de los dedos, lesion del ligamento escafo-semilunar, enfermedad de Kienbock y de Preiser y fractura-luxación radiocanal. 

El año pasado, entre los días 27 y 31 de octubre, tuve el honor de participar exitosamente en el importante congreso de FEMECOT impartiendo los temas: Anatomía Quirúrgica de la Mano, Fracturas de Radio distal tratadas con fijador externo, lesión de los ligamentos de la mano y de los dedos, lesión del ligamento escapo-semilunar e inestabilidad de la articulación radiocubital distal.  

El Congreso Sudamericano de Cirugía de la Mano es una reunión de cirujanos de mano de alta especialidad que se realiza anaulmente en diferentes cedes de Sudamérica.  Este año, se realizó la XV edición en Santiago de Chile del 6 al 8 de agosto del año en curso.  Durante esta reunión fue presentado el trabajo titulado: Fractura-luxación de la articulación radiocanal.  Fue para mí un honor y poder participar dando una conferencia en un foro internacional tan importante.  Igualmente, existió una muy importante participación de México con lo cual nuestro país, a través de sus principales sociedades de cirugía de mano ingresó como miembro la Federación Sudamericana de Sociedades de Cirugía de Mano.

El escafoides es uno de los 8 huesos del carpo (huesos de la muñeca).  Por sí sólo, su fractura constituye hasta el 80% de todas las fracturas del los huesos del carpo.  La razón de se fracture con tanta frecuencia es que juega un papel clave en la biomecánica de la muñeca debido a su anatomía.  Desafortunadamente, recibe muy poca sangre debido a que en su mayoría está recubierto de cartílago.  Esto provoca que las fracturas se curen muy lentamente o no lo hagan del todo.  Si una fractura no ha consolidado en 6 meses, se le llama seudoartrosis.  Incluso, el hueso se puede quedar sin circulación en cuyo caso se le denomina necrosis avascular.  Si la fractura no se cura, se provoca un patrón de desgaste de la muñeca conocido como SNAC (por sus siglas en inglés: Scaphoid Nonunion Advanced Collapse).  Es por esto que se debe de ser sumamente cuidadoso en el diagnóstico y tratamiento de estas fracturas y frecuentemente se necesitan estudios sofisticados como TAC (tomografía axial computarizada ) o RMN (resonancia magnética nuclear).  Solamente las fracturas que no se han desplazado pueden ser tratadas con inmovilización (yeso), tratamiento que durará un promedio de 12 semanas.  Las fracturas desplazadas, del polo próximal (zona del escafoides pegada al radio), con seudoartrosis, con necrosis avascular y con lesiones acompañantes deben de ser operadas para obtener un resultado funcional adecuado de la muñeca. 

La fractura de radio distal es la fractura más común en la extremidad superior del adulto.  La edad avanzada acompañada de la osteoporosis es el principal factor de riesgo para sufrir una fractura de radio dista después de una caída relativamente menor.  Otro grupo de pacientes que suelen sufrir esta lesión son los jóvenes quienes se fracturan secundariamente a un traumatismo de alta energía.  En estos casos, las fracturas suelen ser más complejas.  Comunmente se le llama a la fractura de radio dista como una fractura de Colles. Sin embargo, existen muchos tipos de fracturas de radio distal que conllevan distintos tratamientos, la fractura de Colles sólo es una fractura extrarticular con deformidad en extensión en el contexto de un hueso osteoporótico.  Al evaluar una fractura de radio dista, es necesario considerar varios parámetros como son los ángulos del hueso, que sitios afecto exactamente la fractura, si existen lesiones asociadas y por supuesto, la demanda funcional del paciente. Esto determinará el mejor tratamiento para cada paciente. 

La fractura de radio distal es la fractura más común en la extremidad superior del adulto.  La edad avanzada acompañada de la osteoporosis es el principal factor de riesgo para sufrir una fractura de radio dista después de una caída relativamente menor.  Otro grupo de pacientes que suelen sufrir esta lesión son los jóvenes quienes se fracturan secundariamente a un traumatismo de alta energía.  En estos casos, las fracturas suelen ser más complejas.  Comunmente se le llama a la fractura de radio dista como una fractura de Colles. Sin embargo, existen muchos tipos de fracturas de radio distal que conllevan distintos tratamientos, la fractura de Colles sólo es una fractura extrarticular con deformidad en extensión en el contexto de un hueso osteoporótico.  Al evaluar una fractura de radio dista, es necesario considerar varios parámetros como son los ángulos del hueso, que sitios afecto exactamente la fractura, si existen lesiones asociadas y por supuesto, la demanda funcional del paciente. Esto determinará el mejor tratamiento para cada paciente. 

Las fracturas de las falanges están entre las más comunes del cuerpo humano debido a que las manos son nuestro órgano de interacción con el medio externo primordial así como nuestro órgano de protección por instinto.  Esto hace que frecuentemente las manos reciban impactos y torsiones de diversos tipos que resultan en fracturas de los dedos a nivel de las falanges.  Los dedos largos, es decir el índice, medio, anular y meñique están compuestos por tres falanges llamadas falange próxima, falange medio ay falange dista (antes llamadas falange, falangista y falange).  Por su parte, el pulgar sólo tiene dos falanges, la próxima y la dista.  

La gran mayoría de estas fracturas no requieren de cirugía y se logran curar con inmovilización solamente.  Cuando existen fracturas múltiples, la fractura es compleja o inestable y existen lesiones asociadas como de tendones, nervios, arterias o piel, puede estar indicada una cirugía.  Por lo general estas fracturas tienen un buen pronóstico.  Sin embargo, hay que tener en cuenta la enorme complejidad anatómica y de movimientos que tienen los dedos para optimizar el resultado.  Una fractura no tratada puede resultar en deformidad, una fractura sobrecargada puede resultar en rigidez y una fractura mal tratada se puede complicar con ambas. 

El dedo en gatillo o dedo en resorte formalmente llamado tenosinovitis estenosante es una patología común en la mano.  Se caracteriza por la posición en flexión del dedo que cuando se quiere estirar "brinca" como lo haría un gatillo.  En etapas iniciales, simplemente duele la base de los dedos generalmente a nivel de la palma.  En su forma extrema, el dedo permanece en flexión (doblado) y no se puede estirar.  Las causas son múltiples y se pueden mencionar el uso repetitivo de las manos, diabetes, embarazo y trastornos hormonales aunque en la mayoría no se identifican causas particulares.  Una forma particular de esta patología es la de los recién nacidos en quienes se afecta el pulgar provocándoles un pulgar en gatillo o en resorte.  En ellos, se palpa una "bolita" en la base del pulgar conocida como nódulo de Notta.  En todos los casos, lo que sucede es que el tendón flexor está "atrapado" en una polea que lo rodea. El tratamiento en etapas iniciales consiste en ejercicios para que se pueda deslizar el tendón, antiinflamatorios y hielo.  Posteriormente, se puede infiltrar (inyectar) cortisona para desinflamar el tendón.  Generalmente, la respuesta a uno de estos dos tratamientos es bueno sin embargo, los casos más avanzados requieren de cirugía.  Esta cirugía se realiza con anestesia local y consiste en una pequeña incisión en la mano por donde se libera el tendón.  En la enorme mayoría de los casos, los resultados son excelentes y los pacientes se reintegran al 100% de sus actividades en aproximadamente dos semanas. 

Es grato para mi comunicar que a partir de este año tengo el honor de pertenecer al selecto grupo de de cirujanos de mano de la ASSH (American Society for Surgery of the Hand).  El ingreso como miembro internacional de la ASSH es un proceso riguroso en el cual se requiere demostrar un mínimo de 5 años de práctica clínica dedicada a la cirugía de la mano, tener actividad académica consistente en publicaciones en libros y revistas dedicadas al tema, tener actividad docente (participar en la formación de médicos) y asistir regularmente a congresos nacionales e internacionales de la especialidad. 

Las amputaciones ocurridas en la extremidad superior a cualquier nivel son un evento altamente traumático y discapacitante. Gracias a las modernas técnicas de microcirugía, en la actualidad es posible reimplantar los segmentos amputados.  

En caso de sufrir una amputación, es necesario que el segmento amputado sea envuelto en una gasas con solución salina, esto a su vez envuelto en una bolsa de plástico que será colocada en un contenedor con hielo.  En caso de no ser posible, la pieza amputada deberá de ser colocada en hielo pero cuidando que no esté en contacto directo con este mismo ya que podría provocarle más daño.  El frío puede prolongar la viabilidad de los tejidos y maximizar la posibilidad de un reimplante exitoso.  Los tiempos aceptados para reimplantar un dedo son de 6 horas de isquemia caliente (ausencia de circulación sin frío) y de 12h de isquemia fría (ausencia de circulación pero con hielo), sin embargo, se han reimplantado exitosamente segmentos con más tiempo de evolución tras la amputación.  

El éxito del reimplante depende de múltiples factores como son el estado médico del paciente (tabaquismo, diabetes y edad avanzada son de mal pronóstico), y el mecanismo de amputación (un corte limpio con un cuchillo tiene mayores posibilidades de éxito) entre otros.  En general, el éxito del reimplante varía entre 90 y 58% según la literatura consultada.  

Posterior al reimplante, los pacientes permanecen internados durante varios días para vigilancia y requieren de anticoagulantes. 

Cualquier amputación traumática debe de ser atendida en un centro médico altamente especializado para valorar la posibilidad de realizar un reimplante y que este sea exitoso.